Casi 40 años de intervención específica en los diferentes aspectos que abarca la calidad de vida de las personas con síndrome de Down han sido suficientes para aumentar la esperanza de vida del colectivo hasta los 60 años. Así los niños que inauguraron los servicios de la asociación son ahora adultos y por tanto, sus padres ancianos.

Cubiertas las necesidades básicas del colectivo a través de ASNIMO, las familias dirigen sus preocupaciones al futuro de los miembros con síndrome de Down, una vez falten los padres. Ahí es donde la FSDIB, como fundación tutelar, entra en juego.

La FSDIB lleva a cabo las siguientes acciones:

  • Estudio de necesidades de las personas con síndrome de Down y sus familias.
  • Asesoramiento y tramitación de incapacitaciones.
  • Asesoramiento para la propuesta de designación de tutores.
  • Intermediación en procesos judiciales y de remoción tutelar.
  • Amparar a aquellas personas adultas con síndrome de Down, cuando así lo determine un Juez, a través del ejercicio de la tutela y la designación, formación y supervisión de un “delegado tutelar”.
  • Defensa y seguimiento del patrimonio de la persona judicialmente incapacitada.
  • Asesoramiento familiar en materia tutelar, legal o económica.
  • Tramitación de documentos, solicitud de plazas en viviendas tuteladas o residencias, pensiones, ayudas, etc.
  • Intermediación para la consecución de bienes o servicios gratuitos de entidades públicas y privadas.
  • Atención directa en el domicilio a las personas con síndrome de Down y sus familias en situación de extrema dependencia.
  • Cursos de formación para voluntarios, delegados tutelares y padres.
  • Fomento de la participación familiar en los procesos de integración social.
  • Organización de servicios de ocio y respiro.
  • Fomento de la inclusión de personas y organizaciones del ámbito comunitario en el proceso de integración social.